|
LA COSTURERA
Toda mi vida sobre una Singer 15-30,
y en las noches soñando con pespuntes,
jaretas, hilvanes,
mangas, vuelos, paletones.
Ni tiempo tuve para hombres,
siempre cansada y con dolor en la columna.
Yo, que era una chavala tan alegre,
la hija mayor, la preferida de mi padre.
Después que me arruinó tu papa
ya no tuve juventud,
sólo trabajo y más trabajo.
Te di vida, hijo,
pero yo no he tenido vida,
y ya ni sé cómo hubiera sido
de haber sido yo misma.
|